"España y Marruecos están convirtiendo Melilla en un cementerio para quienes tratan de huir de las guerras y el  hambre"

Junta directiva de la Asociación de Teólogos Juan XXIII

1. No encontramos palabras para expresar el dolor y la indignación que sentimos ante las personas muertas en el puesto fronterizo de la valla de Melilla. Hacemos nuestras las palabras del arzobispo emérito de Tánger, Santiago Agrelo, cuando señala que “las autoridades de los pueblos solo pueden felicitarse de haber conseguido que los violentos, los sin derechos, los sin pan, estén muertos. Y se felicitan, se aplauden y se animan a continuar matando jóvenes africanos sin derechos y sin pan”.

 

2. Nos duele el alma contemplar segadas las esperanzas de una vida digna de hombres y mujeres que huyen de la violencia y del hambre. No podemos callar ante las políticas migratorias de Marruecos, la Unión Europea y España. No podemos aceptar que las autoridades europeas consideren a las personas africanas negras como ciudadanas de segunda categoría, cuya vida apenas tiene valor.

 

3. El presidente del Gobierno Español Pedro Sánchez ha señalado a las mafias como responsables de las muertes en el intento de entrar en Melilla, pero no ofrece canales seguros y humanitarios a las personas y colectivos humanos que buscan refugio en España y Europa. Lamentamos que no haya expresado su condolencia a las familias de las víctimas.

 

4. No podemos compartir sus declaraciones en las que ha expresado su felicitación a Marruecos por su cooperación extraordinaria en la lucha contra la inmigración ilegal y en las que ha expresado su satisfacción con la violenta actuación de la gendarmería marroquí ante el intento masivo de las personas inmigrantes de pasar a Melilla.

 

5. Pedimos, al igual que lo han hecho otras entidades, una investigación urgente, rigurosa y exhaustiva a los gobiernos de España y Marruecos sobre su actuación en estos lamentables hechos, tanto de la represión brutal y las muertes de las personas migrantes en territorio marroquí como de las devoluciones en caliente, que han vuelto a repetirse en Melilla.

 

7. Denunciamos el pacto antiinmigratorio entre España y Marruecos, convirtiendo a Melilla en un cementerio para quienes tratan de huir de las guerras y la miseria.

 

8. Criticamos a aquellos medios de comunicación que desvían la atención de la opinión pública poniendo el énfasis en las actuaciones violentas que puedan haberse producido por parte de algunos migrantes y refugiados sin entrar en las causas profundas que provocan su desesperación.