Primeras Comunionies

Carta a los padres que solicitan inscribir a sus hijos a la Catequesis

Queridos padres:

 

Os habéis acercado a esta vuestra parroquia del Corpus Christi para solicitar la inscripción de vuestro hijo al  proceso de iniciación en la fe. Os pedimos que, antes, leáis con detenimiento el escrito que os ofrecemos.

 

Si os habéis acercado pidiéndonos que iniciemos a vuestro hijo  en la fe para que, en un momento dado, participe de la Eucaristía. ¡Enhorabuena por vuestra decisión! Sin duda, introducirle en el grupo de los discípulos de Jesús es el mejor obsequio que podéis ofrecerle.  Estamos convencidos de ello. ¡Nuestra felicitación!

 

Si por el contrario acudís para que  supere, como sea,  los cuatro años de catequesis exigidos, para luego celebrar el acontecimiento social de la Primera Comunión y se acabó, os pedimos  que  abandonéis la idea de inscribirle o pospongáis vuestra decisión para más tarde. La Eucaristía para los cristianos es otra cosa, y ello supondría un desprestigio de la Iglesia, con lo que no estamos dispuestos a colaborar.

 

Si sois padres cristianos y  queréis que vuestro hijo participe de la fe  de la que vosotros disfrutáis… ¡enhorabuena!  Podéis contar con nuestra ayuda y colaboración.

 

Si, por el contrario, para vosotros Jesús de Nazaret y su Padre Dios no son importantes, no sentís necesidad de ellos, ni los consideráis importantes para vuestra vida; si no estáis integrados en una comunidad cristiana ni practicáis… os invitamos a que de momento no introduzcáis a vuestro hijo en el “proceso de preparación a la Primera Comunión”.  El niño descubrirá muy pronto que esto de la fe no interesa a sus padres y no entenderá por qué le han iniciado en algo en lo que ellos no creen.

 

Os aconsejamos  que antes de apuntarlo os pongáis vosotros al día en vuestra fe.

 

Quizás las circunstancias de la vida, vuestra historia personal o la falta de testimonio de la Iglesia os alejaron de la fe. Os animamos, ahora, a que la recuperéis -¡nunca es tarde para empezar!- y luego mostréis a vuestro hijo el camino que vosotros consideráis importante para su vida. La parroquia está dispuesta  a ayudaros y  os ofrecerá, si así lo deseáis,  todos los medios a su alcance para poner al día vuestra fe.

 

Y por encima de todo, os pedimos que  os  liberéis de costumbres del pasado y de presiones sociales o familiares a la hora de inscribir a vuestro hijo al proceso de preparación a la Primera Comunión. Hemos de saber, siempre, ser libres frente al ambiente e, incluso, frente a la familia, aunque en ocasiones ello suponga dolor.

 

Los responsables de la Parroquia